El adiós de Hermida

(Artículo de opinión publicado en Huelva Buenas Noticias el 6 de mayo de 2015)

El sonido del móvil, reclamando mi atención ante la llegada de un escueto mensaje, removió mi interior la noche del pasado lunes. Los recuerdos de aquellos años ochenta, en los que ya despertaba en mí una fuerte admiración hacia los maestros de la comunicación, me asaltaron de repente al leer que mi admirado Jesús Hermida, uno de los grandes y al mismo tiempo paisano, nos había abandonado para siempre.

Regresaron a mi memoria aquellas noches de ‘Su turno’, donde desgranaba temas de gran actualidad en polémicos debates junto a invitados que ahora echamos de menos en los abundantes ratos de programación vociferante. A mi corta edad ya me sorprendía la facilidad para engarzar opiniones y conducir, minuto a minuto y segundo a segundo, las eternas discusiones.

Hermida nos pintó luego de colores las mañanas de aquella televisión a veces desteñida y a veces ilusionantemente irreverente. Aquellas horas que hasta entonces solo llenaba la radio se colmaron entonces con un refrescante ritmo en el que se entremezclaban, salpicados en la medida más adecuada, información y entretenimiento. De aquella televisión bebieron y aprendieron, algunos incluso formando parte del proyecto de Hermida, muchos de los profesionales que hoy en día conducen espacios con éxito de audiencia.

Aunque por mi edad no pude disfrutar de aquella famosa narración en directo de los primeros pasos del hombre sobre la Luna, mi vocación periodística se nutrió durante esos años de juventud con la labor de unos pocos profesionales entre los que Jesús Hermida ocupó un lugar muy destacado. Ahora, con su marcha, todos los que amamos una profesión tan maltratada echamos de menos, con mayor o menor fuerza, aquellos gestos y aquella acertada manera de contarnos la realidad.

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Saber mirar es saber amar

(Artículo de opinión publicado en Huelva Buenas Noticias el 18 de febrero de 2015)

El polifacético Pedro Ruiz hablaba hace unos días, en una intervención en el programa radiofónico de Isabel Gemio, sobre el papel que juegan los medios de comunicación en la actual situación de nuestro país al ofrecer un protagonismo demasiado marcado a la clase política y a ciertas noticias que marcan el paso de la sociedad. Ruiz afirmaba que en España “un concejal de cualquier sitio convoca una rueda de prensa y hay siete cámaras, pero un escultor abre una exposición y no hay nadie”.

Con su particular y contundente forma de expresarse, el actor y escritor catalán mostraba una realidad que ha alejado del contenido de los medios una gran parte de la actividad más productiva y beneficiosa para la sociedad, relegando al anonimato, o al conocimiento solo de las personas más cercanas, muchas de las labores que se realizan de forma cotidiana y que deberían suponer un ejemplo para todos y enriquecernos culturalmente.

La llegada de Huelva Buenas Noticias, hace ya más de dos años, ha recuperado el papel protagonista de muchísimas personas y colectivos que trabajan, de verdad y sin apenas intención de mostrarse de cara a la galería, por nuestro futuro, por el bien común y por una sociedad más justa, formada y equilibrada. La labor silenciada por los grandes titulares de la prensa tradicional encuentra un hueco en este medio ya consolidado, en el que los verdaderos héroes de nuestro tiempo aparecen, como en la vida real, con toda naturalidad. “Saber mirar es saber amar”, decía la madre superiora interpretada por Fiorella Faltoyano en ‘Canción de Cuna’, la obra cinematográfica de José Luis Garci. Y saber mirar, desde los ojos de la prensa, se convierte en el día a día en algo cada vez más necesario.

El rechazo a las nuevas ideas

A propósito de la reflexión que hacía un amigo en Facebook sintiéndose triste por encontrar mayor acogida para su actividad profesional lejos de su tierra, me viene a la memoria esta cita que me llamó la atención hace unos meses y que quiero rescatar aquí:

Alguien cercano, que ha comenzado a trabajar para una universidad norteamericana tras años de relación con la universidad española, nos planteaba hace poco la siguiente reflexión: “¿sabes cuál ha sido el principal cambio de cultura organizativa entre una universidad –o una empresa o una administración pública- de allá y una de aquí? Pues que cada vez que en la organización española planteaba una idea nueva me encontraba con una reacción reticente ilustrada por frases como “no lo veo claro”, “qué difícil”, “para qué cambiarlo ahora”, “imposible implementarlo”, “no nos lo van a aprobar”; mientras, en la organización norteamericana la reacción inicial era justamente la contraria: “muchas gracias”, “qué bien que plantees ideas nuevas”, “pongámoslo en marcha para probarlo”, “cuándo crees que podremos empezar”.

(María Lamuedra, doctora en Periodismo, y José Luis Martí, profesor de Derecho en la Universidad Pompeu Fabra, en Crisis de legitimidad y democracia 4.0 (http://www.rebelion.org/noticia.php?id=141351). Consultado el 10 de agosto de 2013.)

Un compromiso del periodismo

Leyendo en la red algunas cosas sobre periodismo, he rescatado unas palabras que han despertado especialmente mi atención y con las que me he sentido identificado. Pertenecen a un texto de María Lamuedra, doctora en Periodismo, y hablan de la implicación que debe tener la profesión periodística en una época como la actual:

Es el momento de que la profesión periodística, mediante sus organizaciones profesionales se posicione al lado de los que piden un rescate de la democracia, y al hacerlo, rompa la soledad con la que sentíamos que veníamos luchando. […] Esta parte de España que hoy pide un Estado más social y menos manipulado, debe ser consciente de que eso requiere, como mínimo, de unos medios de comunicación cuyos profesionales tengan condiciones laborales dignas, un marco legislativo que no favorezca la concentración mediática y una radiotelevisión pública que garantice el acceso plural de los ciudadanos a la Esfera Pública y que sirva como referente deontológico en el ecosistema mediático español.

(María Lamuedra Graván en La profesión periodística ante las protestas ciudadanas. Consultado el 7 de enero de 2014 en http://www.rebelion.org/noticia.php?id=129314).

El artículo encierra otras reflexiones muy interesantes que quizás podamos repasar en alguna otra entrada de este blog.

El periodismo en Huelva

En una época como la actual, en la que la profesión periodística está sufriendo tanto, Huelva no se convierte en un escenario excepcional y un simple vistazo al panorama de los medios de comunicación ofrece una idea muy cercana a la dura realidad.

Los recortes en personal en todos los medios tradicionales han sido enormes. No me atrevería, pese a ello, a censurar a quienes tomaron la decisión de reducir drásticamente las plantillas porque que no me resulta complicado comprender que no debe ser fácil mantener las estructuras organizativas anteriores en un tiempo de tan importante bajada de ingresos, aún siendo verdad, y soy consciente de ello, que no todos los despidos del sector en España han estado rodeados de la más absoluta honestidad. Con todo ello, la realidad es que, llegara como llegase esta situación, en mi entorno tampoco corren buenos tiempos para esta profesión.

Lo que más me duele es que tanto en instituciones públicas como en estructuras privadas, la comunicación llegue a estar en manos de gente poco preparada. Desgraciadamente siguen siendo muchas las publicaciones que pasan por mis manos sin que se pueda decir que tras ella hay un buen trabajo periodístico y, lo que es aún más grave, es demasiado habitual que me encuentre con comunicados, convocatorias o notas de prensa muy mal expresadas o, incluso, con un buen puñado de incorrecciones. Si ya es grave que eso ocurra en un medio privado o en el gabinete de comunicación de una empresa privada, me parece imperdonable que pueda llegar a ocurrir en organismos o entes financiados con el dinero de todos. Pero es la realidad que nos acompaña.

Pese a todo lo expuesto, alabo los buenos trabajos que también puedo contemplar a diario y aplaudo desde aquí a los profesionales que son eficientes y exigentes consigo mismo y que por ello llevan a cabo una labor periodística o en el campo de la comunicación de una calidad más que demostrada. También los hay y no son pocos. En ellos y en mi ilusión por seguir mejorando y por seguir dejando un hueco en mi vida para una de mis grandes pasiones baso mi sueño de conocer un mundo periodístico mejor a mi alrededor. Trabajemos por ello y, mientras tanto, espero que sepas perdonar las incorrecciones que puedas encontrar en este blog. Haberlas, evidentemente, haylas.