El periodismo en Huelva

En una época como la actual, en la que la profesión periodística está sufriendo tanto, Huelva no se convierte en un escenario excepcional y un simple vistazo al panorama de los medios de comunicación ofrece una idea muy cercana a la dura realidad.

Los recortes en personal en todos los medios tradicionales han sido enormes. No me atrevería, pese a ello, a censurar a quienes tomaron la decisión de reducir drásticamente las plantillas porque que no me resulta complicado comprender que no debe ser fácil mantener las estructuras organizativas anteriores en un tiempo de tan importante bajada de ingresos, aún siendo verdad, y soy consciente de ello, que no todos los despidos del sector en España han estado rodeados de la más absoluta honestidad. Con todo ello, la realidad es que, llegara como llegase esta situación, en mi entorno tampoco corren buenos tiempos para esta profesión.

Lo que más me duele es que tanto en instituciones públicas como en estructuras privadas, la comunicación llegue a estar en manos de gente poco preparada. Desgraciadamente siguen siendo muchas las publicaciones que pasan por mis manos sin que se pueda decir que tras ella hay un buen trabajo periodístico y, lo que es aún más grave, es demasiado habitual que me encuentre con comunicados, convocatorias o notas de prensa muy mal expresadas o, incluso, con un buen puñado de incorrecciones. Si ya es grave que eso ocurra en un medio privado o en el gabinete de comunicación de una empresa privada, me parece imperdonable que pueda llegar a ocurrir en organismos o entes financiados con el dinero de todos. Pero es la realidad que nos acompaña.

Pese a todo lo expuesto, alabo los buenos trabajos que también puedo contemplar a diario y aplaudo desde aquí a los profesionales que son eficientes y exigentes consigo mismo y que por ello llevan a cabo una labor periodística o en el campo de la comunicación de una calidad más que demostrada. También los hay y no son pocos. En ellos y en mi ilusión por seguir mejorando y por seguir dejando un hueco en mi vida para una de mis grandes pasiones baso mi sueño de conocer un mundo periodístico mejor a mi alrededor. Trabajemos por ello y, mientras tanto, espero que sepas perdonar las incorrecciones que puedas encontrar en este blog. Haberlas, evidentemente, haylas.

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