El rechazo a las nuevas ideas

A propósito de la reflexión que hacía un amigo en Facebook sintiéndose triste por encontrar mayor acogida para su actividad profesional lejos de su tierra, me viene a la memoria esta cita que me llamó la atención hace unos meses y que quiero rescatar aquí:

Alguien cercano, que ha comenzado a trabajar para una universidad norteamericana tras años de relación con la universidad española, nos planteaba hace poco la siguiente reflexión: “¿sabes cuál ha sido el principal cambio de cultura organizativa entre una universidad –o una empresa o una administración pública- de allá y una de aquí? Pues que cada vez que en la organización española planteaba una idea nueva me encontraba con una reacción reticente ilustrada por frases como “no lo veo claro”, “qué difícil”, “para qué cambiarlo ahora”, “imposible implementarlo”, “no nos lo van a aprobar”; mientras, en la organización norteamericana la reacción inicial era justamente la contraria: “muchas gracias”, “qué bien que plantees ideas nuevas”, “pongámoslo en marcha para probarlo”, “cuándo crees que podremos empezar”.

(María Lamuedra, doctora en Periodismo, y José Luis Martí, profesor de Derecho en la Universidad Pompeu Fabra, en Crisis de legitimidad y democracia 4.0 (http://www.rebelion.org/noticia.php?id=141351). Consultado el 10 de agosto de 2013.)

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Un compromiso del periodismo

Leyendo en la red algunas cosas sobre periodismo, he rescatado unas palabras que han despertado especialmente mi atención y con las que me he sentido identificado. Pertenecen a un texto de María Lamuedra, doctora en Periodismo, y hablan de la implicación que debe tener la profesión periodística en una época como la actual:

Es el momento de que la profesión periodística, mediante sus organizaciones profesionales se posicione al lado de los que piden un rescate de la democracia, y al hacerlo, rompa la soledad con la que sentíamos que veníamos luchando. […] Esta parte de España que hoy pide un Estado más social y menos manipulado, debe ser consciente de que eso requiere, como mínimo, de unos medios de comunicación cuyos profesionales tengan condiciones laborales dignas, un marco legislativo que no favorezca la concentración mediática y una radiotelevisión pública que garantice el acceso plural de los ciudadanos a la Esfera Pública y que sirva como referente deontológico en el ecosistema mediático español.

(María Lamuedra Graván en La profesión periodística ante las protestas ciudadanas. Consultado el 7 de enero de 2014 en http://www.rebelion.org/noticia.php?id=129314).

El artículo encierra otras reflexiones muy interesantes que quizás podamos repasar en alguna otra entrada de este blog.